domingo 28 de febrero de 2010

Chile y el post terremoto

Ya con luz de día vimos por televisión los efectos del terremoto que nos azotó. Ya a un día de éste, la misma TV nos muestra cómo la desesperación provoca saqueos en Concepción, pero entre quienes saqueaban para comer y abrigarse se encontraban otros que saqueaban simplemente para robar, no es posible ver delincuentes salir con refrigeradores, LCD, lavadoras y otros electrodomésticos.
Esta falta de orden público resultó en que se decretara estado de excepción por catástrofe, con lo que se autoriza la intervención militar de la zona afectada con la finalidad de coordinar el orden público y la entrega de ayuda. Se decretó toque de queda desde las 21:00 hasta las 06:00 en Concepción, Talcahuano, Constitución y la zona más golpeada por los 8.8 grados del terremoto.
En Santiago, que estuvo relativamente poco golpeado, se han registrado saqueos a supermercados de diversas comunas, algo que no se entiende puesto que en Santiago la mayor parte cuenta con agua potable y electricidad desde ya varias horas. Es difícil que haya escasez de alimentos y el comercio está funcionando en forma casi normal. Sólo la delincuencia explica cómo hordas de delincuentes extraen carros llenos de cervezas, electrodomésticos y elementos inútiles en casos de catástrofe como la que se vive principalmente en la regiones 7ma y 8va.
En el post terremoto de largo plazo queda investigar el por qué de la caída de tramos de la Autopista Vespucio Norte, la cual tiene menos de 5 años, el por qué de la caída de edificios en Concepción y Maipú.

Fragilidad digital


Luego del fuerte terremoto (8.8 en epicentro) vivido en Chile (3:34 UTC -3, 27 febrero) me tocó ver la fragilidad tecnológica en que vivimos.
En mi casa se cortó el suministro eléctrico unos 20 a 30 segundos antes de que el movimiento llegara a Santiago.
Una vez pasado el terremoto tomé mi celular e intenté llamar a mi abuela para saber cómo estaba, pero la red móvil ya estaba caída. Adicionalmente, no hay teléfono cableado en mi casa, sólo uno inalámbrico que deja de funcionar cuando no hay electricidad, el módem de VTR me indicaba que la línea de telefonía aún funcionaba.
No hay radio a pilas en casa, por lo que la única forma que teníamos para enterarnos de lo sucedido era emplear la radio incorporada en el celular, con lo que la batería duraría poco y nada.
No hubo caso de emplear el celular para comunicarnos, sólo a eso de las 19:00 llegó la electricidad y me despertó la llamada de una vecina. En ese momento llamé a mi abuela para saber cómo estaban, fue la primera y última llamada que pude realizar, luego de ello dejé de recibir señal por parte de VTR perdiendo de esta forma el TVCable, internet y telefonía.
El único medio al que podía recurrir era al celular, cuyo saldo había agotado unas horas antes del terremoto, al intentar cargar mediante VISA topé con otro problema, el enlace entre Entel y el banco estaba caída, motivo por el que mi transacción no podía ser realizada.
Al final me resigné y esperé hasta hoy 28 de febrero para ver si volvía la señal del cable y así recuperar internet y telefonía, no pude cargar el celular vía internet ya que las páginas de éstos no funcionaban.
En esta dependencia tecnológica tan grande en que nos encontramos inmersos vemos cómo volvemos a nuestras tecnologías básicas y recurrimos a velas, a guardar agua en botellas y a escuchar noticias en FM y AM.

miércoles 24 de febrero de 2010

Un mes sin señal de vida

Hace ya casi un mes que no posteaba algo, han sido días con alegrías, tristezas, estrés, relajo y mucho trabajo.
A pesar de estar muy agotado y lleno de cosas por hacer, lo importante es seguir de pie y listo para continuar.
Ahora sólo dar un paso a la vez.